En una época antigua en un lugar muy lejano, nuestro Señor y Salvador Jesucristo enseñó a las multitudes y a Sus discípulos “el camino, y la verdad y la vida”1. Les brindó Sus consejos con palabras sagradas y Su magnifica existencia nos dejó un verdadero ejemplo.
Sus enseñanzas y Su ejemplo motivaron a Pedro a preguntar: “… ¿cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vida?2. Durante Su ministerio en el continente americano, el Señor Jesucristo agregó estas palabras significativas al responder a esa misma pregunta: “… ¿qué clase de hombres habéis de ser? En verdad os digo, aun como yo soy”3.
Busquemos lo mejor de nosotros mismos